Tal vez, uno de los lugares más interesantes del viaje se encuentre también en Capadocia. Cuando uno observa el paisaje ya se queda impresionado por el equilibrio de las rocas, la forma de los hogares de la gente, etc.
A la izquierda podemos ver un poco del paisaje de Capadocia. En la penúltima foto se puede ver que las rocas y las chimeneas se han convertido en hogares (podemos ver incluso la antena) y, aunque no lo parezcan, estas casas son las más frescas de todo el viaje. Durante el veranos mantienen una temperatura que invita a quedarse mientras que en invierno guardan el calor para no tener frío, de modo que esta gente no gasta en calefacción o aire acondicionado.
Pero bueno, en esta entrada me gustaría más centrarme en las ciudades subterráneas. Estas antiguas cuevas servían de refugio a los habitantes en la épocas más antiguas, y actualmente se permite visitaralas, ya que han sido reforzadas para que sean totalmente seguras, la única pega es que los últimos tres niveles están hundidos y no se permite ver nada, pero estamos hablando de construcciones antes de Cristo que superan los 200 metros de profundidad (en teoría) y estaban equipadas con respiraderos, caballerizas, panaderías, pozos de
agua, y lo necesario para albergar poblaciones que podían llegar hasta
20.000 habitantes.
Las ciudades subterraneas también son húmedas y permiten soportar bien el calor, sin embargo, si no hubiera mapas o guías, sería un completo laberinto.
Tras haber visitado la mayor parte de la costa del Egeo, es hora de que nos adentremos un poco en el interior de Turquía, la zona de Capadocia y Anatolia central. En el mapa de la derecha podemos ver donde se encuentra y, de paso, también vemos cómo es la ruta que estamos realizando.
Pero vayamos a lo principal de este punto, que es el viaje en globo. Es una experienca inigualable, te montas junto a otros pasajeros en un globo y, durante una hora de vuelo, disfrutas de las maravillas del paisaje, contemplas las ciudades y pueblos, puedes ver ls "chimeneas mágicas" producto de la erosión con el paso de los años, etc... A continuación figuran unos videos de este increíble viaje que, a pesar de ser bastante caro (300 euros por persona) yo lo recomiendo a todo el mundo, de echo, yo lo repetiría.
Preparando los globos para el viaje
Para más información podeis visitar la página web de la compañía, haciendo click aquí, el cual está disponble en inglés y turco.
Los viajes se realizan muy pronto, a primera hora de la mañana para así poder soportar mejor las temperaturas, ya que a pesar de ser las 6 o 7 de la mañana es posible ir en camiseta y pantalón corto, llueva o haga sol.
Una mañana normal en Capadocia en vacaciones
Un gran número de globos sale cada día, cada uno de ellos dirigido por un piloto experto, y esto lo puedo justificar yo, ya que durante mi viaje, el piloto se acercó practicamente a ras de suelo para coger unas frutas de un árbol, y a la hora del aterrizaje acertó a la primera en la marca.
Como detalle final, digo que al final del paseo te otorgan un "diploma de vuelo" y se brinda.
Durante la época helenística, las aguas termales convirtieron Hierápolis en un balneario muy popular. Hoy en día sigue atrayendo a los visitantes, que acuden a nadar en sus estanques o simplemente a mojar los pies, ya que se puede disfrutar de un paisaje increíble y un agua rica en minerales.
La ciudad fue destruida por un terremoto en 60 d.C., pero se reconstruyó hasta que en el siglo VI cayó en declive.
Las ruinas de la ciudad todavía muestran como fue la ciudad en el pasado, de ese modo podemos pasear por la calle principal, visitar el cementerio y visitar la magnifica Necrópolis, bañarnos en la piscina o visitar el teatro.
En Pamukkale cerca de la ciudad de Hierápolis, concretamente en el valle del río Menderes, se encuentra Pamukkale, que quiere decir "castillo de algodón" en turc. Es una zona natural, que es al mismo tiempo una famosa atracción turística. La antigua ciudad romana se construyó en lo alto del ‘castillo’ blanco, que en total tiene 2700 metros
de longitud y 160 de altura.
Las terrazas de Travertino
Los movimientos tectónicos que tuvieron lugar en la depresión de la
falla de la cuenca del río Menderes no sólo causaron frecuentes
terremotos sino que también ocasionaron la aparición de numerosas
fuentes de aguas termales. Fueron esas aguas, con su alto contenido en
minerales las que crearon Pamukkale.
Encima de las terrazas se encuentra una antigua ciudad romana que veremos pronto y, justo en el cominezo de la terraza se encuentran unas piscinas de carbonato cálcico y su agua suele estar bastante caliente